El mal aliento, conocido clínicamente como halitosis, es un problema muy común que puede afectar a la seguridad al hablar, sonreír o relacionarse con normalidad. Y lo más importante: en la mayoría de casos tiene solución, pero no se resuelve a base de chicles o colutorios “potentes” que solo enmascaran el olor durante un rato. Para eliminar la halitosis de verdad hay que ir al origen: identificar la causa y aplicar el tratamiento adecuado.
En este artículo te explicamos las causas más frecuentes del mal aliento, cómo diferenciar si su origen es bucal u otro, y qué tratamientos funcionan (con pautas realistas que no empeoran el problema). Si estás en Murcia y te preocupa la halitosis, en Clínica Dental San Basilio podemos ayudarte con una valoración completa y un plan personalizado para recuperar una sensación de boca limpia y aliento fresco de forma estable.
¿Qué es la halitosis y por qué aparece?
La halitosis es un olor desagradable que procede del aire que expulsamos al respirar o hablar. En muchos casos se origina por la actividad de bacterias que producen compuestos volátiles de azufre al descomponer restos de comida, placa bacteriana y células. Por eso, aunque a veces se piense que “viene del estómago”, la realidad es que la mayoría de los casos se originan en la boca.
También hay un detalle relevante: existe una diferencia entre el mal aliento ocasional (por ejemplo, al despertar) y la halitosis persistente. El primero puede deberse a sequedad nocturna o higiene mejorable. En cambio, la halitosis que se mantiene pese a lavarse los dientes suele indicar un foco bacteriano o un problema que necesita revisión profesional.
Causas más comunes del mal aliento
1) Saburra lingual: la causa más habitual
La lengua no es lisa; su superficie tiene papilas y “relieves” donde se acumulan bacterias, restos de comida y células muertas, formando una capa blanquecina o amarillenta llamada saburra. Esta capa es una fuente muy frecuente de olor.
Cómo sospecharlo: notas la lengua cargada, un mal sabor persistente o que el olor reaparece muy rápido incluso después del cepillado. Muchas personas se cepillan bien los dientes, pero no limpian la lengua, y ahí se queda el origen.
2) Enfermedad de encías (gingivitis y periodontitis)
Cuando hay inflamación de encías (gingivitis) o pérdida de soporte (periodontitis), se forman bolsas periodontales donde se acumulan bacterias y placa. Esto puede provocar un mal aliento constante y, además, avanzar sin dolor en sus primeras etapas.
3) Placa y sarro acumulados
El sarro es placa mineralizada que se adhiere con fuerza al diente (sobre todo cerca de la encía). Retiene bacterias y empeora la inflamación, favoreciendo el olor. Aunque te cepilles en casa, el sarro no se elimina sin una limpieza profesional.
4) Caries, empastes filtrados o coronas desajustadas
Una caries puede actuar como una “cavidad” donde se alojan restos y bacterias. Lo mismo sucede si un empaste está filtrado, si hay una corona con mal ajuste o si existe una fisura que retiene comida.
5) Boca seca (xerostomía)
La saliva es un “sistema de limpieza” natural: arrastra restos, equilibra el pH y ayuda a controlar bacterias. Si hay poca saliva, el olor aumenta. La boca seca puede deberse a; respiración bucal (por congestión o hábito),estrés,tabaco, deshidratación,algunos medicamentos (antihistamínicos, antidepresivos, etc.).
6) Tabaco y alcohol
El tabaco deja olor propio, reseca la boca y favorece enfermedad periodontal. El alcohol también reseca y puede empeorar la halitosis. Además, ambos afectan al equilibrio bacteriano de la cavidad oral.
7) Prótesis, férulas y ortodoncia mal higienizadas
Retenedores, férulas de descarga, ortodoncia o prótesis removibles pueden retener placa si no se limpian correctamente, convirtiéndose en un foco de olor.
8) Causas no orales (menos frecuentes, pero posibles)
En algunos casos, la halitosis puede estar relacionada con reflujo gastroesofágico, sinusitis crónica o amigdalolitos (cálculos en amígdalas). Aun así, lo recomendable es descartar primero el origen bucal, porque es el más habitual y el que mejor respuesta tiene al tratamiento dental.
Tratamientos para quitar el mal aliento
La clave es aplicar un plan completo, no un parche. Estos son los enfoques que suelen dar resultados reales:
1) Limpieza profesional y eliminación de sarro
Si hay sarro, placa o inflamación de encías, una higiene dental profesional suele ser el primer paso. En casos de periodontitis, puede requerirse una limpieza más profunda (tratamiento periodontal) y un programa de mantenimiento.
2) Limpieza de lengua (imprescindible)
La limpieza de lengua es uno de los cambios más efectivos y menos conocidos:
- usa un limpiador lingual (raspador) 1–2 veces al día,
- hazlo con suavidad, de atrás hacia delante,
- evita presionar en exceso para no irritar.
Si tras incorporar este hábito el olor mejora claramente, suele ser una pista de que el origen estaba en la saburra.
3) Higiene interdental diaria (lo que muchos se saltan)
El cepillado no llega bien entre los dientes. La limpieza interdental con hilo dental o cepillos interproximales, ya que reduce la acumulación de restos y placa, y suele marcar una diferencia enorme en halitosis. Para muchas personas, este es el “punto ciego” que mantiene el mal aliento pese a cepillarse.
4) Colutorios: sí, pero con criterio
No todos los colutorios ayudan. Los de alcohol pueden dar sensación de frescor, pero resecan y pueden empeorar el problema a medio plazo. Los colutorios que funcionan suelen ser los que controlan carga bacteriana y se usan durante el tiempo correcto, con la pauta recomendada y como complemento (no sustituto) de higiene.
En consulta podemos recomendar el producto más adecuado según encías, lengua y sensibilidad, evitando el “colutorio fuerte para todo” que termina irritando.
5) Tratar caries, empastes y puntos de retención
Si hay caries, filtraciones o restauraciones desajustadas, el tratamiento real es corregir el origen: empastar, reconstruir, ajustar coronas o cambiar restauraciones defectuosas. Cuando se elimina el punto donde se queda la bacteria, el olor suele mejorar de forma estable.
6) Mejorar la saliva y la hidratación
Si hay boca seca debes beber agua de forma regular, reducir tabaco y alcohol, considera la posibilidad de tomar chicles sin azúcar con xilitol (si te van bien) y revisa con tu médico si algún fármaco puede estar contribuyendo.
Lo que NO funciona (o suele empeorar la halitosis)
- Chicles y sprays como solución principal: enmascaran, no tratan.
- Enjuagues con alcohol de uso crónico: resecan y empeoran la microbiota.
- Cepillarte con más fuerza: puede irritar encías y empeorar inflamación.
- “Remedios caseros” abrasivos o ácidos: pueden dañar esmalte y mucosas.
¿Cuándo conviene pedir cita en una clínica dental de Murcia?
Te recomendamos valoración si:
- el mal aliento dura semanas,
- hay sangrado de encías, inflamación o retracción,
- notas mal sabor constante,
- tienes ortodoncia, prótesis o férula y dudas de la higiene,
- o simplemente quieres una solución profesional y duradera.
En Clínica Dental San Basilio te ayudamos a eliminar el mal aliento desde el origen
En Clínica Dental San Basilio (Murcia) abordamos la halitosis con una revisión completa: encías, lengua, caries, restauraciones y hábitos de higiene. A partir de ahí, diseñamos un plan de tratamiento y mantenimiento adaptado a tu caso para que el resultado sea estable y real, no un alivio temporal.
Si buscas una solución eficaz para la halitosis en Murcia, ponte en contacto con nuestro equipo y te orientaremos para recuperar la confianza al hablar y una sensación de boca limpia en tu día a día.


